Propuesta para Rx del Huila
Convertir cada orden médica, cada mensaje de WhatsApp y cada remisión de un médico en un examen agendado, realizado a la primera y con el resultado entregado a tiempo.
Si las cuatro tienen respuesta con número, no necesitas nada de lo que sigue. Si alguna no la tiene, ahí está la oportunidad.
Entre WhatsApp, Instagram, Facebook y la web. Casi nadie tiene el número exacto.
Y sobre todo: ¿alguien lo está midiendo hoy, o es una sensación?
Un examen repetido por falta de ayuno o de preparación es una agenda perdida dos veces — y casi nadie lo mide.
¿La respuesta está en likes y mensajes, o en exámenes realizados?
Su médico le ordenó una ecografía un lunes por la tarde. Esto es lo que pasó después — y dónde se fue goteando.
«Buenas, tengo una orden para ecografía abdominal. ¿Cuánto vale y cuándo hay cita?»
14 horas después. El interés ya se enfrió.
▼ +14 H DE ESPERA«Envíe la orden por correo.» Nadie le dice que debe ir en ayunas.
▼ SIN ARGUMENTOQuien contesta no ve la agenda.
▼ PROMESA SIN DUEÑOLa conversación no tiene dueño ni tarea.
▼ NADIE HACE SEGUIMIENTOLe contestaron en 4 minutos y le agendaron ahí mismo.
▼ PACIENTE PERDIDONadie hizo nada mal. Simplemente no existe un sistema que sostenga la conversación.
El lead se enfría en horas. Quien responde primero es quien agenda.
Nadie sabe quién sigue a quién. Los mensajes viven en celulares personales.
Quien contesta no ve la disponibilidad. Aparece el «yo te confirmo».
El paciente llega sin preparación, el examen se repite y el equipo pierde el espacio dos veces.
«Lo voy a pensar» y nadie vuelve a llamar. Ahí está el dinero grande.
Sabes cuántos mensajes llegaron. No sabes qué anuncio o qué médico produjo un examen.
Casi todos los centros miden el primero. Casi ninguno mide el segundo — y ahí está la facturación real.
De 200 conversaciones, 11 llegan al final. La pauta no es el problema: la fuga está en el medio.
Cifras ilustrativas — las reemplazamos con las tuyas en la diapositiva 16.
Más pauta sobre un proceso roto solo hace que la fuga sea más cara. Primero el sistema, después el volumen.
Nadie espera 14 horas.
Cada paciente y cada orden con dueño y siguiente paso.
Del anuncio o el médico remitente al examen, con nombre propio.
Una sede o tres, mismo control.
WhatsApp Business, una agenda, un Excel y el administrador de anuncios tienen la información — pero no se hablan entre ellos.
La conversación, la orden médica, la agenda y la campaña dejan de vivir en apps separadas y alimentan un solo cerebro.
Nadie más conecta tu bandeja de entrada con tu sala de exámenes.
Contesta a las 11 de la noche, en domingo y en festivo. Cuando tu equipo abre, la cita ya está agendada.
Atiende veinte conversaciones a la vez. Tu equipo deja de escoger a quién responder primero.
Pide la orden, envía la preparación, avisa el resultado y recuerda el control. Nadie tiene que acordarse.
Resuelve el hoy: cuántas citas hay mañana, quién no confirmó, qué mensajes quedaron sin responder, quién espera una cotización.
Resuelve el trimestre: qué médicos remiten más, qué exámenes crecen, dónde se repiten estudios, qué impulsar el mes que viene.
Sin informes ni Excel. Ellos proponen, tú decides.
Se acabó el «déjame confirmo y te aviso»: quien atiende ve la disponibilidad real, la historia completa del paciente y lo que ya se le envió.
Cuatro familias de reglas que cubren el recorrido completo. Se arman arrastrando bloques — o se las describes a la IA y ella las construye para que las revises.
La preparación enviada por WhatsApp no solo baja el no-show: evita repetir exámenes y libera agenda para pacientes nuevos.
Conseguir un paciente nuevo cuesta pauta. Recuperar uno que ya te conoce cuesta un mensaje.
Mamografía anual, ecografía de control, densitometría: el sistema recuerda cada uno según la orden y lo agenda desde el chat.
Cada orden queda atribuida al médico que la envió. Sabes quién te remite, cuánto y cuándo dejó de hacerlo.
Chequeos ejecutivos y convenios con empresas: el sistema agenda a cada empleado, controla lo consumido y avisa antes de que venza el convenio.
«Del 1 al 10, ¿cómo fue tu experiencia?» Queda en la ficha y alimenta el tablero.
Google e Instagram: se piden solas al satisfecho y se responden desde el sistema.
Mensaje automático con el dato de la ficha, y seguimiento al paciente que trae a su familia.
En imágenes diagnósticas el paciente vuelve cuando su médico se lo pide: el valor está en recordar el control a tiempo y en cuidar a los médicos que te remiten.
Con la lectura cualitativa de Nodle al lado: qué significa lo que estás viendo y qué hacer al respecto.
Datos de demostración. El tablero es configurable: tú eliges qué métricas ver primero.
Sin gastar un peso más en pauta: qué pasa si solo dejas de perder lo que ya estás atrayendo.
Escenario construido con tus propios supuestos, no una promesa de resultados. Mueve los deslizadores morados si te parecen optimistas — el argumento se sostiene igual.
Tu operación en la sala de exámenes se queda intacta. NodoTech se ocupa de lo que pasa antes y después de que el paciente entre al centro.
Cero migración de tu historia clínica ni de tus imágenes. Cero riesgo operativo el día que arrancamos.
Usuarios con roles y permisos: cada quien ve exactamente lo que le corresponde.
Ve sus conversaciones y sus pacientes. Atiende, agenda y cotiza — sin acceso a la configuración ni a los datos del resto del equipo.
Tiempo de respuesta por persona, conversaciones atendidas, citas agendadas y tasa de cierre. Reasigna cuando alguien está saturado.
Configura pipelines, automatizaciones, permisos y agenda. Y ve el panel completo sin depender de que alguien le arme un informe.
Personas reales, en tu zona horaria.
Sesiones prácticas, no manuales de 80 páginas.
Configuramos tu agenda y tus flujos contigo.
Ajustamos lo que la operación real pida.
Un responsable de contacto, los accesos a tus cuentas de redes y WhatsApp, y tres sesiones de una hora. Nada más.
El centro no para un solo día. No se migra tu historia clínica ni tus imágenes, y los canales se conectan sin cortar la atención.
Bandeja omnicanal, gestión de pacientes y órdenes médicas, agenda por equipo y sala, preparación y aviso de resultados, relación con médicos remitentes, asistentes de IA, Nodo y Nodle, automatizaciones, panel de gerencia, mantenimiento anual y soporte.
Las tres semanas del plan: canales, catálogo de exámenes y preparaciones, agenda por equipo, pipelines, automatizaciones, entrenamiento del asistente y capacitación por rol.
Formularios, agendamiento y botón de chat de tu web actual conectados a la bandeja, con origen y campaña marcados. La plataforma funciona completa sin esta conexión: la decides tú.
Al cierre de las tres semanas revisamos juntos que todo lo prometido esté funcionando. Si no lo está, te reembolsamos íntegros los $6.500.000 de la implementación. El riesgo de arrancar lo asumimos nosotros.
Recuperar unos pocos exámenes de alto valor al mes ya paga la licencia. La licencia se paga por anualidad. El consumo de plantillas de WhatsApp lo cobra Meta según su tarifa, y la pauta es presupuesto de Rx del Huila: ambos van por fuera de esta inversión.
Al aprobar la propuesta reservamos el cupo de implementación de Rx del Huila por cinco días hábiles. La primera semana arrancamos con el diagnóstico junto a tu equipo, y en tres semanas estás operando.